El tendón de Aquiles puede tener varias patologías entre las cuales se encuentran:

  • Tendinitis: Inflamación del tendón.
  • Tendinosis: Degeneración del tendón.
  • Bursitis: Inflamación de las bursas las cuales son bolsas llenas de líquido que se encuentran entre los huesos y el tendón, ayudando a éste a deslizarse con mayor facilidad.
  • Ruptura del tendón de Aquiles: Desgarro de la parte posterior de la pierna.

Causas de las lesiones del tendón de Aquiles:

  • Sobre uso y exceso de extensión del tendón.
  • Practicar deporte sólo ocasionalmente.
  • Rotación excesiva del pie hacia adentro (pronación).
  • Traumatismo (golpe en el tendón).
  • Uso de un mal calzado (que se presenta por no saber comprar uno adecuado, ya que éste debe de cumplir con características como: que su suela no sea rígida, doblarse donde se flexionen los dedos; en las mujeres no debe de elegirse un calzado con un tacón muy alto debido a que el tendón se mantiene tenso, lo que incrementaría la posibilidad de producir una lesión.
  • Arcos de los pies demasiados altos (los arcos son estructuras que distribuyen peso por todo el pie y éstos nos ayudan a caminar, correr o saltar).
  • La edad de desgaste comienza regularmente a partir de los 30 años, ya que los tendones se vuelvan muy rígidos y fáciles de lesionar.

¿Cuándo se rompe el tendón de Aquiles?

La mayor parte de las roturas se producen casi en frío. Un esfuerzo sobre dicho tendón sin estirar, de una forma brusca, suele ir acompañado de una sensación de chasquido y una caída inmediata. Muchas veces, el paciente explica que creía que alguien le había lanzado una piedra o dado un golpe seco, girándose para mirar. Por ello, a este mecanismo lo conocemos como síndrome de la pedrada.

Síntomas de la rotura del tendón de Aquiles;

  • Inflamación la parte inferior de la pierna.
  • No poder apoyar todo su peso sobre el tobillo.
  • Escuchar un sonido de desgarramiento o un chasquido en el momento en que ocurra.
  • Cojear, y no poder pararse en puntas de pie o subir escaleras.
  • Aparición de moratones.
  • Al lesionarse, puede ser que sienta como si le hubieran dado un golpe o una patada en la parte posterior de la pierna.

¿Se puede prevenir esta lesión?

Para disminuir el riesgo de lesión, ayuda que el deportista tenga un estado muscular y tendinoso con una correcta fuerza y elasticidad. Del mismo modo, la zona no debe sufrir una carga de trabajo excesiva. Muchos corredores siguen con las mismas rutinas de entrenamiento durante años, pero su cuerpo no es el mismo. Los tiempos de recuperación se alargan, y si no se respetan, nuestro cuerpo pasa factura. Debemos ser conscientes de las dificultades de nuestro esqueleto y adaptarnos a sus cambios si queremos mantener nuestro nivel deportivo. Los corredores que quieren mantener sus ritmos de carrera y distancias deben con la edad entrenar con más cautela, equilibrando la carga y con un mejor tono muscular para evitar lesiones que puedan detener su actividad.

Preguntas y respuestas

¿Sanara mejor por si solo el tendón de Aquiles lesionado sin recibir tratamiento?

No, por sí solo no sanará mejor; requerirá tratamiento médico.

El tendón de Aquiles lesionado no sanará por sí solo, sin recibir tratamiento.
Si usted se lesiona el tendón, mientras más pronto se haga tratar, tendrá más opciones de tratamiento y más oportunidades de recuperarse totalmente. Si tiene que someterse a cirugía, deberá hacerlo tan pronto como sea posible después de lesionarse. Una demora en realizar la cirugía pudiera dar lugar a que los dos extremos del tendón de Aquiles se separen y se acorten, lo que dificultaría la reconexión de los mismos.

¿Tendré que dejar de correr o practicar deporte después de sufrir una rotura en el tendón de Aquiles?

La mayoría de las personas se recuperan totalmente, y pueden volver a correr o practicar deportes después de sufrir una rotura del tendón de Aquiles. 

Una buena recuperación tras una rotura del tendón de Aquiles dependerá de su edad, el tipo de tratamiento, la rehabilitación después del tratamiento, la cantidad de ejercicios de rehabilitación que haga y el nivel de actividad que desee volver a tener.
Tras el tratamiento y la rehabilitación, la mayoría de las personas pueden reanudar el nivel de actividad que tenían antes de lesionarse, incluidos los deportistas. Sin embargo, si le pusieron un yeso o un aparato ortopédico, en lugar de operarle para reparar la lesión, hay más probabilidades de que el tendón se vuelva a lesionar. Es posible que algunas personas que se someten a cirugía no puedan recuperar suficiente fuerza y flexibilidad en el tendón como para volver a correr o hacer deportes.
Antes y después de hacer ejercicio, usted debe estirar y calentar bien los músculos, y luego enfriarlos. Es importante usar un calzado que le quede bien y sea adecuado para la actividad que realiza. Esto puede ayudarle a evitar una nueva lesión del tendón de Aquiles. 

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